El montaje de una nave o galpón industrial con estructura metálica prefabricada (columnas, vigas de pórtico, correas de techo y de cerramiento) tiene una lógica de izaje distinta a la de una obra en altura convencional: son elementos livianos en relación a su tamaño, se montan en secuencia dependiente —un pórtico apoya en el anterior— y el trabajo suele hacerse a cielo abierto, sobre una platea recién terminada, con múltiples cuadrillas moviéndose en simultáneo.

Planificar bien esta secuencia es lo que define si el montaje avanza a un ritmo de varios pórticos por día o se transforma en una sucesión de paradas por interferencias.

La secuencia de montaje de un pórtico

La unidad básica de una nave industrial es el pórtico: dos columnas y una o dos vigas de cumbrera que forman un marco transversal. El orden habitual de montaje es:

  1. Columnas: se izan primero, se aploman contra las bulonerías de anclaje ya embebidas en la platea y se arriostran temporalmente hasta que reciban la viga.
  2. Viga o cabriada de cumbrera: se iza entre las dos columnas ya paradas. En luces grandes (25-40 m) suele izarse en dos o tres tramos empalmados en obra, no en una sola pieza.
  3. Correas de techo: se montan apoyadas entre pórticos consecutivos, y son las que le dan estabilidad lateral definitiva a la estructura —hasta que no están las correas, los pórticos dependen del arriostramiento temporal.
  4. Cerramientos: chapa de techo y de fachada, generalmente con equipos propios (no de izaje pesado) una vez cerrada la estructura primaria.

El punto crítico de secuencia es el arriostramiento temporal: un pórtico recién parado no es estable por sí solo. Hasta que no se coloca la correa que lo vincula al pórtico vecino, depende de cables o puntales provisorios. Nunca debe quedar un pórtico "suelto" al finalizar la jornada sin ese arriostramiento resuelto.

Qué tipo de grúa conviene para cada etapa

La elección de grúa depende más del alcance y la altura de izaje que del peso —las estructuras metálicas de nave suelen pesar poco para el tamaño de grúa que exige su geometría:

Columnas y vigas de pórtico

Una grúa AT o RT de 25 a 80 toneladas suele ser suficiente en peso, pero el radio de trabajo necesario para alcanzar el centro de la nave desde el perímetro (donde circula la grúa) puede exigir una pluma más larga de lo que el peso sugeriría. Es habitual dimensionar la grúa por el diagrama de carga a radio máximo, no por la capacidad nominal a radio corto.

Cerchas y vigas de gran luz

En naves de luces grandes, izar la cercha completa arma un componente largo y flexible que requiere un punto de izaje calculado (para no generar flexión excesiva) y a veces un balancín (spreader bar) para repartir el enganche en dos puntos en lugar de uno.

Interferencias típicas en obra

A diferencia de un izaje aislado, el montaje de nave se hace con la grúa circulando y reposicionándose constantemente dentro de una obra activa. Las interferencias más frecuentes son:

Planificación por pórticos/día

En obras de nave industrial de cierta escala, el plan de izaje no se arma "por pieza" sino por rendimiento esperado: cuántos pórticos completos (columnas + viga + arriostramiento) se pueden cerrar por jornada con la grúa y cuadrilla disponibles. Esto permite coordinar la llegada de estructura desde el taller de fabricación al ritmo real de montaje, evitando acopio innecesario en obra o, al revés, tiempos de grúa parada esperando piezas.

¿Estás por montar una nave industrial?

Contanos la luz de los pórticos, la altura de cumbrera y el peso aproximado de las piezas. Te proponemos el equipo y la secuencia de izaje.

Consultar por WhatsApp